ALL FOR JESUS
ALL FOR JESUS
Un foro cristiano
Responder al tema
¿Quién es Jehová?
freddy


Registrado: 16 Nov 2006
Mensajes: 415
Ubicación: España


Responder citando
¿Quién es Jehová?

Antes de meternos en dogmas, sectas o en una nueva religión debemos saber a qué dios servimos. ¿Qué es un dios? El concepto teológico, filosófico y antropológico de Dios hace referencia a una “suprema deidad”. Pero ¿qué es una deidad? La palabra española “deidad” procede del latín “deitas”, que significa: “naturaleza divina”. Es parecida al sánscrito “deva”, un dios o ser celestial. Esta palabra está relacionada con los “divino” o la “divinidad”, del latín “divinus”, y ésta de “divus”.

Volviendo al caso, Dios es el nombre que se le da en español a un ser único omnipotente y personal en religiones teístas y deístas (y otros sistemas de creencias) quien es: o bien la única deidad, en el monoteísmo, o la deidad principal, en el politeísmo. Dios también puede significar un ser supremo no personal como en el panteísmo, y en algunas concepciones es una mera idea o razonamiento sin ninguna realidad subsistente fuera de la mente, como en los sistemas materialistas.

¿Qué es el panteísmo? El panteísmo es una doctrina filosófica según la cual el Universo, la naturaleza y Dios son equivalentes. La ley natural, la existencia y el universo (la suma de todo lo que fue, es y será) se representa por medio del concepto teológico de "Dios". La palabra está compuesta del término griego “πᾶν” (pan), que significa “todo”, y “θεός” (theos), que significa “Dios”; así se forma una palabra que afirma: “todo es Dios”.

A menudo Dios es concebido como el creador sobrenatural y supervisor del universo. Los teólogos han adscrito (agregado, anexado) una variedad de atributos a las numerosas concepciones diferentes de Dios. Entre estos, los más comunes son omnisciencia, omnipotencia (citado en la Biblia común 31 veces), omnipresencia, omnibenevolencia (perfecta bondad), simplicidad divina, y existencia eterna y necesaria. Aunque en el caso bíblico no se cita ninguno de estas atributos textualmente, salvo la de “omnipotencia”.

¿Es Dios omnisciente? La Omnisciencia (o el punto de vista omnisciente), es la capacidad de saberlo todo, o de saber todo lo que se necesite saber en un contexto determinado. ¿Si Dios supiese todo no habría frenado la voluntad de Satanás mucho antes de causar la Rebelión y sus consecuencias?
Dios también ha sido concebido como de naturaleza incorpórea, un ser personal, la fuente de toda obligación moral, y el "mayor ser concebible con existencia". Estos atributos fueron sustentados en diferentes grados por los primitivos filósofos-teólogos judíos, cristianos y musulmanes, incluidos Maimónides, San Agustín, y Al-Ghazali, respectivamente. Muchos destacados filósofos medievales y filósofos modernos desarrollaron argumentos a favor de la existencia de Dios.

La aparición de la denominación “Dios” es tan antigua como tenemos uso de razón. La Biblia común cuya antigüedad va del 1.700 a.C. aprox. Al 60 d.C. aprox. en un conjunto de más de 72 libros –en el caso de la versión llamada “Vulgata”- habla ya de este Dios que fue considerado por los romanos como Numen, he incluso y por Akenathon, fuera de la vasta cantidad de dioses venerados en el antiguo Egipto. Pero este Dios monoteísta también fue citado por Job y por el profeta persa Zoroastro. Pero si alguien puede describir con mejor simplicidad lo que es Dios es el propio Jesús, empezando por revelar el verdadero nombre de Dios: UNO.

Jesús enseñó a Juan tras su resurrección palabras muy acordes al verdadero Dios: “He venido a hablarte de lo que es, lo que era y lo que ha de venir, para que comprendas lo que es invisible y lo que es visible; para enseñarte sobre la Humanidad perfecta. Alza, pues, ahora tu cabeza, para que comprendas las cosas que te diré hoy, y para que puedas relatar estas cosas a tus amigos espirituales, que son de la raza inconmovible de la Humanidad perfecta”.

[Juan dijo sobre Jesús:] “Cuando le pregunté si podría comprender esto, él me dijo: “El Uno es un soberano que no tiene nada sobre él. Es Dios Padre de todos, el Uno Invisible que esta sobre todo, que es imperecedero, que es luz pura que ningún ojo puede ver”. “Es el Espíritu invisible. Uno no debe considerarlo como un dios, o igual que un dios, Pues es más grande que un dios, porque no tiene nada sobre él y ningún señor sobre él. No existe dentro de nada que sea inferior a él, ya que todo existe únicamente dentro de él. Es eterno, toda vez que no necesita nada, porque es absolutamente completo: nunca ha carecido de nada para ser completo. Sino que siempre ha sido absolutamente completo en la luz.”

Es ilimitable, toda vez que no hay nada que lo limite. Es insondable, toda vez que no hay nada ante él que lo sondee. Es inconmensurable, toda vez que no había nada ante él que le midiera. Es inobservable, toda vez que nada le ha observado. Es eterno, y existe eternamente. Es inexpresable, toda vez que nada podía comprenderlo para expresarlo. Es innombrable, toda vez que no hay nada ante él que le dé nombre”.

Es la luz inconmensurable, pura, santa, brillante. Es inexpresable, y es prefecto en su inmortalidad. No es que forme parte de la perfección, o de la bienaventuranza, o de la divinidad; es mucho más grande. No es corpóreo ni incorpóreo. No es grande ni pequeño, es imposible decir: “¿Cuánto es?” o “¿De qué clase es?” pues nadie puede comprenderlo. No es una entre muchas cosas que existen: es mucho más grande. No es que sea realmente más grande. Sino que como es en sí mismo, no es una parte de los mundos ni del tiempo, porque cualquier cosa es parte de un mundo fue producida una vez por otra cosa. No le fue asignado tiempo, toda vez que no recibe nada de nadie, eso sería un préstamo. El que existe primero no necesita nada de uno que es posterior. Al contrario, el posterior alza la vista ante el primero en su luz”.

Porque el perfecto es majestuoso; es pura e inconmensurablemente grandeza [absoluta]. Es el Mundo que da un mundo, la Vida que da vida, el bendito que da bienaventuranza, el Conocimiento que da conocimiento, el Bueno que da bondad, la Misericordia que da misericordia y redención, la Gracia que da gracia. No es que sea realmente así, sino que da luz inconmensurable e incomprensible”. “¿Qué debo deciros sobre él? Su reino eterno es imperecedero: es tranquilo, es silencioso, está en reposo, y está ante todo. Es la cabeza de todos los mundos, y los sostiene por medio de su bondad”. “Sin embargo, no sabríamos ni comprenderíamos lo que es inconmensurable, de no ser por uno (Cristo) que ha venido del Padre y nos ha dicho estas cosas”. “Porque el Perfecto se contempla a sí mismo en la luz que lo rodea. Este es el manantial del agua de vida que produce todos los mundos de todas las clases. El Perfecto contempla su imagen, la ve en el manantial del espíritu y se enamora del agua luminosa. Este es el manantial de agua pura, que rodea al Perfecto”. (Libro Secreto de Juan 1:17 al 3:2)

¿Entonces dónde queda el furioso Dios castigador del Antiguo Testamento y del Islam? El dios del Islam (Alá) según Muhamad (Mahoma) era el mismo que el del pueblo hebreo, no obstante, una gran contradicción había entre las enseñanzas y objetivos del dios hebreo y el dios musulmán. Según Abraham, padre de las religiones monoteístas principales (judaísmo, islam y todas las vertientes cristianas) el Padre Creador, quien a Abraham se presentó como “Iehovah”, y a Moisés como “Yo soy el que Soy”, era la contrapartida a los Anunnaki de la tierra de donde él procedía (Ur, en Sumer), presentado para traer “linaje de salvación”. La escritura reseña: “Luego vino a él (Abraham) palabra de Iehovah, diciendo: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará. Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. Y creyó a Iehovah, y le fue contado por justicia. Y le dijo: Yo soy Iehovah, que te saqué de Ur de los caldeos, para darte a heredar esta tierra.” (Génesis 15:4-7).

Dios no llamó a Abraham a entablar guerra contra nadie ni a obligar a nadie a aceptar a su Dios. La intención de Iehovah fue explícitamente enseñada por el misionero Sefas (Pedro) a la descendencia de Jacob (más adelante llamado “Israel”), nieto de Abraham: “Para vosotros, pues, los que creéis, él (Dios) es precioso; pero para los que no creen, la piedra que los edificadores (masones e Illuminati) desecharon, ha venido a ser la cabeza del ángulo –Salmos 118:22 y Hechos 4:11-; y: Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados. Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.” (1ª Pedro 2:7-10). Entonces Pedro reitera que la misión de los hijos de Abraham era un “Real Sacerdocio” a Iehovah.

Pero ¿qué es un real sacerdocio? No es un sacerdocio como el vislumbrado en la Iglesia Católica Apostólica Romana o entre los ministros de los faraones egipcios, sino lo que realmente es ejecutar esta obra desde el plano básico. La función del sacerdote es hacer de intermediario entre Dios y los hombres, ser consagrado para dicha labor y mantenerse en purificación, ergo, el pueblo de Israel no hizo esto y por esta razón Jesús dijo: “¿Nunca leísteis en las Escrituras: “La piedra que desecharon los edificadores, ha venido a ser cabeza del ángulo. El Señor ha hecho esto, y es cosa maravillosa a nuestros ojos?” Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él. Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará. Y oyendo sus parábolas los principales sacerdotes y los fariseos, entendieron que hablaba de ellos. Pero al buscar cómo echarle mano, temían al pueblo, porque éste le tenía por profeta.” (Mateo 21:42).

Pero entonces ¿Dios descartó al pueblo que llamó con Abraham para ahora realizar su obra con los gentiles? La Escritura es clara en boca de Shaulo (Pablo) a los romanos: “Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: “Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme?”” (Romanos 11:1-3).

Pero entonces la misión de Dios con Abraham nada tiene que ver con la misión que pregonaba Muhamad y por la vual se alzó en armas contra el mundo, ni mucho menos tiene que ver con la atrocidades llevadas a cabo por el imperio religioso católico durante más de 600 años, y aún desde su mera fundación en el 325 d.C. de menara que la idealización de Iehovah no es de un Dios asesino y cuyas intenciones son exterminar al hombre por cada error que comete siendo que él mismo le hizo mortal y vulnerable ni es cruel de crear a un demonio quien nos haga cometer fallos para luego juzgarnos, esa es un mera enseñanza católica y para nada es bíblica –la Biblia nada tiene que ver con el catolicismo.

¿Y qué ocurre con el derramamiento de sangre desde que Israel huyó de Egipto hasta años después de tomar la tierra de Canaán? Israel obedecía la voz de Iehovah en pro de tomar la tierra prometida, una tierra plagada de Anunakis. Ni los Anunnaki ni los pueblos satanistas de alrededor, los cuales veneraban a sus dioses y estaban sentados en una mala predisposición hacia los hijos de Israel, iban a permitir el acceso a dichas tierras a estos post-hebreos. La Escritura es concisa al respeto de la llegada de Israel a aquellas tierras una vez habían salido de Egipto e iban por el Sinaí: “Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella –de la tierra prometida-; porque más podremos nosotros que ellos. Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros. Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. También vimos allí gigantes, hijos de Anac (Anunnaki), raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.” (Números 13:30-33)

Pero la guerra era el único camino, no sólo hacia la supervivencia sino para llegar a su tierra abriéndose paso en medio de muchas naciones cuya finalidad era pulverizar al pueblo de Israel: “Iehovah me habló, diciendo: Tú pasarás hoy el territorio de Moab, a Ar. Y cuando te acerques a los hijos de Amón, no los molestes, ni contiendas con ellos; porque no te daré posesión de la tierra de los hijos de Amón, pues a los hijos de Lot la he dado por heredad. (Por tierra de gigantes fue también ella tenida; habitaron en ella gigantes en otro tiempo, a los cuales los amonitas llamaban zomzomeos; pueblo grande y numeroso, y alto, como los hijos de Anac; a los cuales Iehovah destruyó delante de los amonitas. Éstos sucedieron a aquéllos, y habitaron en su lugar, como hizo Iehovah con los hijos de Esaú que habitaban en Seir, delante de los cuales destruyó a los horeos; y ellos sucedieron a éstos, y habitaron en su lugar hasta hoy. Y a los aveos que habitaban en aldeas hasta Gaza, los caftoreos que salieron de Caftor los destruyeron, y habitaron en su lugar.)… …Y envié mensajeros desde el desierto de Cademot a Sehón rey de Hesbón con palabras de paz, diciendo: Pasaré por tu tierra por el camino; por el camino iré, sin apartarme ni a diestra ni a siniestra. La comida me venderás por dinero, y comeré; el agua también me darás por dinero, y beberé; solamente pasaré a pie, como lo hicieron conmigo los hijos de Esaú que habitaban en Seir, y los moabitas que habitaban en Ar; hasta que cruce el Jordán a la tierra que nos da Jehová nuestro Dios. Mas Sehón rey de Hesbón no quiso que pasásemos por el territorio suyo…”. (Deuteronomio 2:17-29). Aún hay más pero lo premisa es que Iehovah mandó al pueblo de Israel a enfrentarse, con su ayuda, contra los Anunnaki en tierra de Canaán y a todos los pueblos de alrededor que les servían.

Si se leyese la Biblia no habría tantos errores de concepción y doctrinas absurdas. Pero entonces seguimos viendo una contradicción, la Escritura dice por boca del profeta Isaías: “Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Iehovah de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.” (Isaías 6:3), pero luego vemos su mano sangrienta como dice el verso: “Iehovah es varón de guerra; Iehovah es su nombre.” (Éxodo 15:3). Tenemos ya dos contradicciones aparentes: 1. Dios es santo pero tiene la manos manchadas de sangre; 2. Iehovah se supone que es un dios, pero ahí dice que es un “varón” –nótese la diferenciación incluso en la sexualidad. O Iehovah es Dios o es un varón, pero la aclaración se resalta en el libro de la revelación del apóstol israelita Juan en la isla griega de Patmos, cuando le es mostrado el trono de Dios: “Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal (una pantalla); y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres-almas vivientes llenos de ojos delante y detrás. El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando. Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir.” (Apocalipsis 4:6-Cool

Hay un punto en el que la gente no se para a pensar, el nombre Iehovah en hebreo: “I-H-V-H” no es Dios, sino ciertas “personas” que representan a Dios. ¿Es eso posible? El símbolo “I” identifica al general Mijail, las dos “H” representan a Rafuel y Uriel, respectivamente, y la “V” identifica al príncipe Gabriel. Esto no es nada extraño ni nuevo, más bien es una cuestión no adoctrinada fuera de los círculos de aprendizaje de “aquellos” que desecharon la piedra angular y de quienes los masones aprendieron sus fundamentos. De la cábala salieron todas las enseñanzas místicas que absorbieron los Illuminati, y eran ciencias “celestes” que estaban encriptadas, y únicamente enseñadas a los sacerdotes levitas de la casa de Israel. Entre los símbolos que fueron “hurtados” se conservaban ciertas “esencias básicas”, estas conciben que el emblema del arcángel Miguel es el “león”, el de Gabriel es el “hombre”, el de Rafuel es el “becerro-buey”, y el de Uriel es un “ave” o “águila volando”. Lo mismo descrito por Juan en su revelación.

Ahora veamos la identificación de Iehovah dada ciento de años antes por el profeta israelita Ezequiel, en el que vio a estos Iehovah y a sus carros voladores: “Y miré, y he aquí venía del norte un viento tempestuoso, y una gran nube-densa, con un fuego envolvente, y alrededor de él un resplandor, y en medio del fuego algo que parecía como bronce refulgente, y en medio de ella la figura de cuatro seres-almas vivientes. Y ésta era su apariencia: había en ellos semejanza de hombre (no eran bichos sino “seres humanos”). Cada uno tenía cuatro caras (logotipos) y cuatro alas (jetpack). Y los pies de ellos eran derechos, y la planta de sus pies como planta de pie de becerro (botas); y centelleaban a manera de bronce muy bruñido (uniforme de cuero blanco como el de los astronautas). Debajo de sus alas, a sus cuatro lados, tenían manos de hombre –reitera que no eran bichos raros sino que eran humanos-; y sus caras y sus alas por los cuatro lados. Con las alas se juntaban el uno al otro. No se volvían cuando andaban, sino que cada uno caminaba derecho hacia adelante (propulsores de aire). Y el aspecto de sus caras era cara de hombre, y cara de león al lado derecho de los cuatro (insignia de guerra), y cara de buey (sistema de defensa) a la izquierda en los cuatro; asimismo había en los cuatro cara de águila (fuerzas aéreas). Así eran sus caras. Y tenían sus alas extendidas por encima, cada uno dos, las cuales se juntaban; y las otras dos cubrían sus cuerpos (sistema térmico). Y cada uno caminaba derecho hacia adelante; hacia donde el viento les movía que anduviesen, andaban; y cuando andaban, no se volvían. Cuanto a la semejanza de los seres vivientes, su aspecto era como de carbones de fuego encendidos –uniformes reflectantes-, como visión de hachones encendidos que andaba entre los seres vivientes; y el fuego resplandecía, y del fuego salían relámpagos. Y los seres vivientes corrían y volvían a semejanza de relámpagos. Mientras yo miraba los seres vivientes, he aquí una rueda (platillo volante) sobre la tierra junto a los seres vivientes, a los cuatro lados…” (Ezequiel 1:4-15)

¿Es posible que la famosa descripción de las “alas” de los ángeles no sea de “hombres-pájaro” sino de un sistema “jetpack”? Janoj, el bisabuelo de Noé –este Noé, quien construyó el arca para el diluvio- reflejó claramente en sus manuscritos: “He aquí que en esos días vi como unas cuerdas largas fueron dadas a esos ángeles y ellos se colocaron alas y volaron hacia el norte.” (1ª Henoc 61:1). Entonces las alas no son algo natural sino algo que se “colocan”.
Los textos antiguos son claros en esto: Iehovah son 4 representantes de las 4 razas de la tierra que “representan a Dios” en esta problemática, pero “no son Dios”, porque Dios no es ni un hombre ni tiene las manos manchadas de sangre, Dios es sólo amor, y a tal caso dijo el rey Salomón –hijo de David, quien mató al Anunnaki filisteo llamado Goliat-: “Pero ¿es verdad que Dios morará sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que yo he edificado?” (1ª Reyes 8:27 y 2ª Crónicas 6:1Cool, y la escritura reitera que ni Dios es hombre, ni puede ser contenido en la Tierra ni mucho menos al día de hoy algún hombre le ha llegado a ver realmente, como le explicó al profeta Moisés: “[Iehovah] Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá. Y dijo aún Iehovah: He aquí un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña; y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado. Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas; mas no se verá mi rostro.” (Éxodo 33:20-23)

Por: Frederick Guttmann.

_________________
Frederick Guttmann R.

www.youtube.com/FrederickguttmannR
Ver perfil de usuarioEnviar mensaje privadoEnviar emailVisitar sitio web del autorMSN Messenger
EduardoAD


Registrado: 03 Nov 2011
Mensajes: 5


Responder citando
Entonces los Antiguos (Israelitas), Adoraban era a IHVH (4 Seres) y no a el (Altisimo)..- ??
Ver perfil de usuarioEnviar mensaje privado
EduardoAD


Registrado: 03 Nov 2011
Mensajes: 5


Responder citando
Sigo esperando Respuesta..
Ver perfil de usuarioEnviar mensaje privado
freddy


Registrado: 16 Nov 2006
Mensajes: 415
Ubicación: España


Responder citando
Adoraban al Altísimo. Jehová representa al Altísimo, así como Jesús vino a mostrarnos al Padre, pero ni Jehová es el Padre ni Jesús es el Padre, no obstante, en el nivel espiritual, eso no importa porque todo son uno en espíritu, unidad y mente. Eso es a lo que nosotros somos llamados: a ser uno en el Señor, como dijo Jesús: “Padre que ellos sean uno en nosotros, como tú y yo somos uno.” Si el Padre delega y nombre a alguien que le representa, como hizo con Elohim, Jehová y Jesús, a Él no le importa que le den “culto”, le veneren o le oren, porque es como si a Él se lo hicieran, pero no es lo mismo con los ángeles, quienes son siervos del Altísimo, y quienes tienen “antecedentes” de haber usurpado en antaño el lugar que sólo corresponde al Único Dios Verdadero.

Un cordial saludo.
Dios te bendiga.

www.projectmagen.com

_________________
Frederick Guttmann R.

www.youtube.com/FrederickguttmannR
Ver perfil de usuarioEnviar mensaje privadoEnviar emailVisitar sitio web del autorMSN Messenger
EduardoAD


Registrado: 03 Nov 2011
Mensajes: 5


Responder citando
Gracias por la respuesta Amigos..
Bendición
Ver perfil de usuarioEnviar mensaje privado
Felipe


Registrado: 09 May 2013
Mensajes: 1


Responder citando
Tengo estas dudas Fredy
El anciano de días es el altísimo?
Quien es el padre de Jesús? el habló de un padre que no se vé, al decirte "quien" inmediatamente le atribuyo un género y Dios no es hombre ni hijo de hombre, según Jesús es motivación invisible, amor, cuando el dice Padre te encomiendo mi espíritu( se refería a los 4 vientos ? o hablaba de su propio ser?)..
Y aquien habló Jesús en ese momento al antiguo de días o a a su padre?

Me gustaría si pudieras aclararme esto ..el anciano de días es el padre de jesús y es yehovah?,, se que no , pero me gustaría que nos profundizaras un poquito mas y eso.. Bendidión Fredy¡¡
Ver perfil de usuarioEnviar mensaje privadoEnviar email
freddy


Registrado: 16 Nov 2006
Mensajes: 415
Ubicación: España


Responder citando
El Anciano de Días representa al Altísimo, que que el propio Altísimo no puede ser contenido por el cosmos.
El Padre de Jesús es el Padre Universal que no puede ser limitado por el cosmos. El cuerpo biológico de Jesús tomó la información genética de Miriam, y un cromosoma único que provino de un lugar desconocido en los Cielos, en el seno del Padre, por mediación el Espíritu Santo.
Cuando Jesús encomendó su espíritu fue su propio ser, ya que en ese momento era orientado hacia debajo de la Tierra.
Jesús conectaba con el Padre Universal.
Jehovah es personificado por el Anciano de Días, aunque las funciones reales las realizan los mensajeros que han sido puestos en este a´rea.

_________________
Frederick Guttmann R.

www.youtube.com/FrederickguttmannR
Ver perfil de usuarioEnviar mensaje privadoEnviar emailVisitar sitio web del autorMSN Messenger
¿Cuål es el origen del nombre?
freddy


Registrado: 16 Nov 2006
Mensajes: 415
Ubicación: España


Responder citando
Este nombre se interpreta de la lectura del tetragramaton (cuatro grandes letras) IHVH, que otros leen como Yavé. Este nombre deriva de la corrupción de la designación Yah o Yehh, visto en manuscritos antiguos. Yah o Yehh (cabe resaltar que las lenguas semíticas no tienen vocales), surgen de la corrupción del proto-semítico Ya, que pasó al cananita Yam, el dios del mar, y que deriva del acadio Ea, el dios mesopotámico del mar, al que los sumerios denominaban también Enki.
Dado que IHVH contiene la letra Yud, la He y la Vav, hay que observar que la Vav se lee como "o", "u" y "v", por lo que también se puede leer como Iehoh, asociado al ángel de la luz, Iao (no confundir con la dedidad oscura de los 7 malignos primigenios, llamado así también, y que es el Enki sumerio.

_________________
Frederick Guttmann R.

www.youtube.com/FrederickguttmannR
Ver perfil de usuarioEnviar mensaje privadoEnviar emailVisitar sitio web del autorMSN Messenger
¿Quién es Jehová?

Puede publicar nuevos temas en este foro
No puede responder a temas en este foro
No puede editar sus mensajes en este foro
No puede borrar sus mensajes en este foro
No puede votar en encuestas en este foro
Todas las horas son GMT  
Página 1 de 1  

  
  
 Responder al tema  

Crear radio | foros de Literatura & Poesía | Hosting gratis | soporte foros | Contactar | Denunciar un abuso | FAQ | Foro ejemplo

Para vps para wordpress ssd en Desafiohosting.com